Como estas Navidades me las he pasado en el hospital no había habido regalos, pero aunque sea tardiamente han llegado y uno de ellos es este tomo de JABATO.
Fue el heroe de mi infancia gracias a mi tio Pepe, que me trajo un día uno de aquellos tebeos, de apenas 16 páginas, de un papel super fino, y un color un poco cutrillo, pero que me flipó tanto que cada vez que podía conseguía uno nuevo, creando en mi el habito de leer tebeos y desde entonces no he parado.
Quiero que esto sirva de sentido homenaje a mi tio Pepe, que desgraciadamente se nos ha ido en este año.