
Uno de los recuerdo de infancia más imborrables es la colección de cromos de
super héroes de Cropan.Por desgracia nunca conseguí acabarla, aunque me
afanaba en conseguir
pastelitos de las maneras más inconfesables que os podáis imaginar, pero me faltaron muy pocos.
Aún la conservo y espero poder conseguir algún día me la firme su genial autor, el gran
Lopez Espi.
Una curiosidad era que al abrir el cromo, que era como plastificado, tenías que frotarlo con un algodón para descubrir el personaje que te había tocado y aquello aún le daba más misterio al tema.
Recuerdo como si fuera hoy cuando descubrí mi primer cromo que fue
Rayo Negro, un personaje que en aquel momento desconocía totalmente.

Si queréis ver la colección entera, que realmente merece la pena,
picad aquí.